🔊📖🐔 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ 20/12/2025
SERIE: SÁBADOS DE CAMBIO ↪️
Título: NAVIDAD “Con todo mi ser”
¡Cuántas cosas hermosas! vemos y escuchamos acerca de la “navidad”. Pareciera que ya nada hay para decir que no se haya dicho: frases alusivas, canciones y nuevas canciones; poesías y más poesías, sermones y mensajes por doquier; expresiones de amor y fraternidad y mucho, mucho más.
En ésta navidad, quisiera agregar un pequeño granito de “mostaza” recorriendo en los evangelios, los diferentes personajes que participaron de ella. Todos “alrededor de aquel niño” llamado Jesús, que siendo Dios, se hizo hombre envuelto en pañales en los brazos de María y José
Como para José: La navidad es una cuestión de “brazos” Brazos para abrazar. Dice San Mateo 1: 23-24 “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.
José al comprender la verdad sobre la concepción de María, hizo como el ángel del Señor le había mandado: abrazo a su desposada María, sin prejuicios ni reclamos. Luego fue el primero quizá en abrazar al niño Jesús al nacer, sabiendo que era aquel “Emanuel” (Dios con nosotros) Haz como José abraza a tu esposa e hijos; abraza a tus padres y hermanos; abraza a tus abuelos, usa tus brazas para abrazar y no para poner distancia.
Como para María: La navidad es una cuestión de “labios” Labios para alabar. Dice San Lucas 1:46-47 “Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador”
María al percibir los “saltos” del niño Jesús en su vientre ya crecido, estando en casa de Zacarías y Elizabeth, elevó una alabanza a Dios, engrandeciendo su alma y regocijando su espíritu. Que esa navidad como María puedas regocijarte y ser agradecido con tu corazón a Dios por sus proezas en tu vida. Alaba a Dios y derrama tu corazón delante de Él
Como para los pastores: La navidad es cuestión de “oídos” Oídos para escuchar Dice San Lucas 2.14 “¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”
Los pastores en la vigilia de la misma noche que Jesús nació, fueron sorprendidos por una hueste de ángeles, en un cielo oscuro que llenaron de luz. Y escucharon de ellos, el mensaje más relevante de la navidad: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Abre tus oíos por un momento al cielo y escucha el único mensaje que viene de allí; no de las noticias o los religiosos, sino del mismo cielo la presencia de Dios: “la gloria solo es para Dios” y la “paz es para ti y para mí” Solo tendremos esa paz y sabemos dar Gloria a Dios por medio del niños Jesús.
Como Simeón: La navidad es una cuestión de “ojos”
Como para Ana: La navidad es una cuestión de “rodillas” Rodillas para orar. Dice San Lucas 2: 36 al 38 “Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones”
No se menciona más a ésta hermosa mujer Ana; que el día que Jesús ya de ocho días fue presentado en el templo, permanecía allí con sus ayunos y oraciones. Sola, viejita y enferma; no cesaba de servir a Dios y orar. Ora a Dios, aún si la navidad te sorprende así: “solo/a; y enfermo/a o quizá viejito/a, sin nada aparente que pueda sorprenderte. Quizá como Ana a ésta edad y en ésta situación, recibas la mejor respuesta de Dios a tu oraciones.
Como para los reyes magos: la navidad es una cuestión de “pies” Pies para acercarte a Dios. Dice San Mateo 2: 10-11 “Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
¡Por fin llegaron! Donde estaba el niño. Luego de un largo viaje en camello, casi 90 días atravesando Irak, Siria; Jordania y Cisjordania. Entraron y adoraron al niño con sus presente: Oro, incienso y mirra. En ésta navidad como ellos, puedes emprender un largo o corto viaje con tu ser interior, atravesando rencores, prejuicios, decepciones, angustias, pecados y todo lo que fue alejándote de Jesús. Vuelve a él querido hermano que te has alejado, y cuando caigas a sus pies entrégale aquello que más te cuesta: tu propia vida.
Y finalmente; la navidad es:
Como para Simeón: la navidad una cuestión de “ojos” Ojos para ver a Jesús, como nunca antes. Dice San Lucas 8: 25-30 “Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón,…. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra;
Porque han visto mis ojos tu salvación
¡Mira a Jesús! Como nunca antes le has mirado. Jesús nació, creció, murió, resucitó y volverá a éste mundo, solo para una cosa: “salvarte de tus miserias y pecados” en el presente y librarte de la condenación eterna en el futuro. Podrás disfrutar, comer, beber y mucho más; pero si hoy mismo levantas tu corazón al cielo teniendo certeza y convicción que tu pecado te ha alejado de él, comprendes el inmenso amor de Jesús derramado en la cruz, y le pides perdón; entonces podrás decir como el viejo Simeón:
Mis ojos han visto la salvación
🪶 Guillermo Piovano Pastor de la ICE Luz y Vida Santa Fé (Pte del ministerio JUnTOS y Minuto de Cambio (Canal en youtube))
🎶🎵 Mi Navidad - Lilly Goodman