📖🐔🔊 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Jueves, 15/1/2026
SERIE: El corazón del problema ⚠️❤️
EP#4 - EL CONSUELO
¡Hola, buenos días! ¿Cómo te va? Mira, seguimos, seguimos en la misma serie que estamos estudiando, que es acerca del "corazón del problema". Tenemos estas diferentes emociones que hemos visto a través de estos días pasados; diferentes emociones y situaciones que a veces condicionan nuestra vida, condicionan nuestra forma de actuar y todo, porque a veces son positivas y en otras ocasiones son negativas. Pero en esta mañana vamos a hablar acerca de otra palabrita, que es el consuelo. El consuelo que nosotros necesitamos tener en la vida, ¿no?
Ahora, es interesante poder entender acerca del consuelo y preguntándonos: ¿qué es el consuelo? Es el descanso y el alivio de la pena o fatiga que tenemos, ¿no es cierto? Nos encontramos entonces con esta verdad, y la Palabra de Dios también nos habla acerca de este consuelo. Esto significa dar fuerza, esperanza y alivio en medio de los sufrimientos. Pensaba en esto: hay un versículo allí en Hebreos, capítulo 6, verso 18, que es tremendo. Dice allí: "Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros".
Este versículo, en lo personal, creo que es realmente maravilloso, primeramente, porque nos habla de la persona de Dios y las promesas de Dios como dos cosas que no cambian jamás, y nosotros podemos confiar plenamente en estos dos conceptos. Es el eje de la fe, porque la fe se apoya sobre estas dos cosas: se apoya sobre la confianza en que Dios no cambia y la confianza en que la Palabra de Dios tampoco cambia. Entonces, dice acá que por estas dos cosas Dios interpuso un juramento para que nosotros tengamos un fortísimo consuelo; que realmente podamos enfrentar la vida, superar la vida, vivir la vida con total esperanza, porque hemos acudido a aquel que nos da el consuelo.
La verdad, tener esta convicción en la vida, hermanos, trae un consuelo y una paz en nuestro corazón a pesar de las circunstancias difíciles. Entonces, tenemos estas verdades: que somos consolados por la convicción que tenemos de que Dios cumple su promesa y de que él jamás va a cambiar. Cuando encontramos allí también en Filipenses que, aunque nosotros seamos infieles, él permanece fiel. ¿Vieron la fidelidad de Dios? Él es fiel siempre, y esto tiene que traer consuelo a nuestra vida. Ese consuelo que necesitamos, ese alivio que necesitamos, esa fuerza que necesitamos, aun en medio de las circunstancias difíciles.
Allí también en Segunda de Corintios, capítulo 1, el apóstol escribe y dice: "El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios". Algo hermoso de la consolación o del consuelo es que nosotros somos atribulados y, cuando entendemos que Dios es fiel y que Dios, a pesar de las circunstancias, nos sostiene, somos consolados. Pero esta consolación es para que justamente podamos ayudar a los demás, ayudar a otros que también están pasando circunstancias difíciles, para que ellos también puedan ser consolados.
En lo personal, hermanos, muchos de ustedes saben que hace unos años me han encontrado un tumor, un cáncer en mi organismo y la verdad que fue difícil; hemos pasado momentos muy difíciles con mi familia. Aún seguimos haciendo estudios y tratamientos, y aún estamos en medio de toda esta situación. Soy un paciente oncológico, pero le digo la verdad: en medio de todas estas circunstancias, el amor de Dios, el poder de Dios y la verdad de la Palabra de Dios me han consolado tremendamente. Estas circunstancias ayudaron también a que otras personas puedan ser consoladas con la misma consolación con que Cristo me ha consolado.
Y esta es la verdad del consuelo de Dios: que Dios tiene cuidado de nosotros y que Dios nos ayuda, porque la palabra "Consolador" es justamente alguien que está puesto para ayudar. Jesús dijo: "Es necesario que yo me vaya, porque si yo no me fuera, no vendría el Consolador. Pero cuando yo me vaya, enviaré al Consolador". ¿Sabes? El Espíritu Santo que está con nosotros es aquel que está al lado nuestro para ayudar. Es el Paracleto; es aquella persona que el Señor Jesucristo envió para que esté con nosotros, consolándonos todo el tiempo.
Así que el consuelo es una hermosa palabra que encontramos acá, y podemos estar seguros de que Dios cumple sus promesas y cumple su palabra, porque Él está al lado nuestro, Él es fiel, Él jamás cambia y su palabra jamás deja de ser. Así que, hermano, confíe en el Señor, descanse en el Señor y, aun a pesar de las circunstancias difíciles, crea y afírmese en la verdad de la Palabra de Dios para que pueda tener consuelo en su vida. Que Dios te bendiga.
Miguel Cabrera