🔊📖🐔 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Viernes, 1/5/2026
Serie: LA FE QUE DEJA MARCAS 👣
EP#8- NEHEMIAS
Muy buenos días, que tal como estas, Dios te bendiga, hoy también vamos a continuar con otro de los personajes claves del antiguo testamento de la palabra de Dios, que nos dejaron marcas, marcas tremendas, para que también nosotros podamos seguir ese ejemplo como dice la palabra de Dios. Y en esta mañana vamos a hablar acerca de Nehemías, Nehemías realmente es un personaje maravilloso de la palabra de Dios que nos deja grandes ejemplos, grandes lecciones para poder vivir, hay un versículo allí en Nehemías capítulo 6 versículo 3 que dice: “yo hago una obra, una gran obra y no puedo ir”, claro, ¿qué sucedía? Nehemías era un copero del rey de Persia él vivía cómodo en el palacio, pero se enteró que Jerusalén estaba en ruina y sin muros y lloró. Le pidió permiso al rey para poder ir y reedificar. Dejó todo y se fue a reconstruir los muros allí en Jerusalén. Cuando llegó, tenía enemigos afuera de Jerusalén, había también traidores por dentro y también al pueblo que estaba totalmente desanimado. claro, era triste ver la realidad del pueblo era triste ver como su pueblo estaba allí sin protección, sin seguridad, venían los enemigos y entraban y saqueaban y era una constante así que él estaba realmente decidido a tomar a levantar los muros e hizo toda una gran empresa para que esto sucediera ¿no? Entonces el pueblo trabajaba con una mano en la cuchara y otra mano en la espada, según Nehemías 4. 17, ¿no? Claro, estaban allí dispuestos para enfrentar todo, para pelear, pero querían terminar una obra. ¿Qué es la marca que nos deja este hombre? ¿Qué es la gran lección que encontramos en la vida de Nehemías?
Este hombre mantuvo el enfoque aún bajo la presión. Ahora es difícil esto, ¿no? Porque cuando nos están presionando, cuando nos están hostigando, cuando hay situaciones en la vida que nos quieren sacar del camino, realmente es difícil a veces mantenernos enfocado en algo, ¿no? Acá Nehemías lo quisieron distraer cuatro veces. Primero le mandaban cartas, bajá, vení a charlar conmigo, decían los enemigos. Y Nehemías respondió, estoy haciendo una gran obra y no puedo ir. Él no se quedó enganchado con nada, él no quedó con las peleas ni con los chismes. En 52 días levantó los muros. Él al comienzo del capítulo lloró porque había entendido lo que estaba pasando con su pueblo. Él estuvo llorando allí, pero no paró hasta terminar la obra, ¿no?
Qué gran lección que encontramos en este hombre. Un hombre que aún en medio de la presión se enfocó realmente, ¿no? Ahora, siempre hay problemas en nuestra vida, siempre hay críticas, siempre hay situaciones realmente difíciles de que muchas veces queremos tirar la toalla. Ahora, Nehemías te dice, no bajes del muro. Hay gente que vive para distraerte, pero tu fe se prueba cuando seguís pegando ladrillos mientras te tiran las piedras. Entonces mi pregunta es ¿cuál es el muro que hoy estás construyendo y estás a punto de abandonar? quizás las presiones que estás sufriendo quieren derribarte y quieren decirte que dejes de construir los muros, sin embargo, Dios te dice Seguí adelante. Dios te dio un muro. Ahora, no lo cambies por un mensaje, no lo cambies por un chat, no lo cambies por algo que alguien dijo, no. Lo que Dios te ha dado es algo grande.
Seguí adelante, termina ese trabajo. Este hombre, Nehemías, nos deja el ejemplo que aún en medio de la presión, él siguió adelante. Enfrentó las críticas, sí, enfrentó los problemas, sí, fue un líder que realmente llevó adelante un gran ministerio, una gran obra y a un grupo de gente para poder servir al Señor, ¿no? Qué lindo que es poder orar a Dios y decir, Señor, dame ese mismo enfoque que tenía Nehemías, que no me baje del muro por las críticas ni por el cansancio, porque claro, el cansancio era otro de los grandes problemas que ellos tuvieron allí. Ahora, Nehemías nos deja grandes ejemplos, ¿no? Y ojalá también en tu vida puedas entender que aún en medio de la presión podés ser victorioso, aún en medio de la presión podés tener el enfoque claro, diciendo yo voy a seguir construyendo el muro que Dios me dio que construyera. ¿Cuál es ese muro que estás construyendo? No lo abandones, no te bajes de allí, seguí adelante a pesar de las críticas y a pesar de los momentos difíciles, seguí adelante confiando y sirviendo al Señor. Que Dios te bendiga.
🖋️ Miguel Cabrera