📖🐔🔊 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Lunes, 28/9/2026
SERIE: 10 Verdades que nos sostienen en medio de la angustia o de la dificultad 📝
EP# 1-Dios es fiel
Hola, ¿qué tal? ¿Cómo te va?, Dios Te bendiga. Muy contento de estar nuevamente en esta nueva serie que comenzamos acerca de las diez verdades que nos sostienen en los momentos de angustia. Y vamos a atravesar por diferentes conceptos bíblicos, versículos bíblicos que nos enseñan esas verdades que son fundamentales para sostenernos en los momentos justos de mayor necesidad de la vida. Hay un himno que dice todas las promesas del Señor son apoyo poderoso de mi fe. Es allí en la palabra de Dios donde cada uno de nosotros tenemos que afirmarnos en los momentos de angustia. Hoy vamos a ver una de las primeras verdades acerca de la fidelidad de Dios.
La verdad de que Dios es fiel es sumamente importante. Dicen Lamentaciones 3:22-23 por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos porque nunca decayeron sus misericordias nuevas son cada mañana grande es tu fidelidad.
No sé si te pasa, pero acá en Santa Rosa de Calamuchita hay mañanas que uno se levanta y el cielo está gris nublado con un viento sur y uno piensa hoy va a ser un mal día, pero a eso de las siete de la mañana, a las ocho, a las nueve el sol sale igual. No importa si hay nubes, no importa si yo no lo veo, el sol sigue ahí haciendo su trabajo, es fiel a su ciclo.
Hace un tiempo venimos escuchando todo el tiempo de que hay cortes de luz, hay inflación, malas noticias. Todo el mundo en medio del WhatsApp dice que, y ahora qué hacemos, pero esa misma mañana sin que nadie lo pidiera el sol salió, los pájaros cantaron, una mamá pudo darle de la leche a su bebé. Eso es fidelidad. No depende de mi ánimo, no depende de la crisis, simplemente es porque Dios es fiel.
Jeremías escribió esta lamentación en el capítulo 3 en el peor momento de Israel: Jerusalén destruida, el templo quemado, gente que estaba en el exilio, todo era nublado. Pero en medio del caos él dice nuevas son cada mañana grande es tu fidelidad. No dijo grande fue tu fidelidad, dijo grande es en el tiempo presente.
Mira, vamos a ver tres verdades para sostenernos. En primer lugar, su fidelidad es nueva cada mañana. No es la fidelidad de ayer que ha sido reciclada, hoy tenés gracia nueva para hoy para vivir. No tenés que vivir de las victorias pasadas, Dios te da un maná fresco cada día, así como aparecía en Éxodo capítulo 16.
En segundo lugar, su fidelidad no decae cuando yo decaigo porque nunca decayeron sus misericordias dice el versículo. Yo puedo estar cansado, con miedo, sin fe, pero su fidelidad no tiene bajones. Es como el sol, aunque yo cierre los ojos él sigue brillando.
Podemos ver también una tercera lección que aprendemos: que su fidelidad es la razón por la que no fuimos consumidos. Es importantísimo esto, es por la misericordia de Dios que no hemos sido consumidos. Si estás vivo hoy, si tu familia sigue adelante, si todavía hay esperanza, es porque él fue fiel ayer y lo será también hoy.
Hermano, ¿qué dificultad estás pasando y atravesando? Tal vez es una enfermedad, tal vez son deudas que hay en tu camino, un hijo tal vez por los cuales orás, la iglesia, no sé, diferentes tipos de dificultades o angustias. Dios no te promete que hoy se arregla todo, y de eso tenemos que tenerlo bien presente, que él no te promete que hoy se arregla todo, pero sí te promete algo mucho mejor: yo voy a ser fiel hoy también. Dios es fiel.
Entonces no oremos diciendo Dios dame fuerza para todo el año, ora Dios dame tu fidelidad para hoy, porque mañana habrá una fidelidad nueva. Qué hermoso que es pensar en esto, hermanos, de que Dios sigue siendo fiel porque él es fiel. Así que no nos queda otra cosa más que descansar en el Señor y reconocer que esta verdad tiene que sostenernos a nosotros en los momentos de angustia.
Cuando estás pasando por situaciones como ésta, recordá esto: que la misericordia de Dios es nueva cada día, sencillamente porque él es fiel. Dios es fiel y Dios te quiere sostener. Que Dios te bendiga y mañana veremos otra de las verdades que van a sostener nuestra vida en los momentos de angustia.
Miguel Cabrera