🔊📖🐔 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Martes, 21/4/2026
Serie: 🗞️DEVOCIONAL EXTRA
Hombre muerto que camina
Efesios 2:1: "Estabais muertos en vuestros delitos y pecados".
En octubre de 1999, en el estado de Carolina del Sur, Richard Charles Johnson, de 36 años, acusado de la muerte de un policía, iba a morir por una inyección letal. Pero a último momento, Connie Hess, de 32 años, se declaró autora del crimen y se detuvo la ejecución. Tal como en una película de suspenso, este hombre se salvó cuando estaban por ejecutarlo.
Ese día, los presos y empleados del penal esperaban escuchar una vez más los pasos de lo que llaman "Hombre muerto que camina". Según dicen, ese caminar es particular, pues son los pasos de alguien que agotó sus esperanzas. Pero ese día, los pasos no se escucharon.
Ser un hombre muerto caminando es la realidad cotidiana de los seres humanos. Todos vamos caminando a la muerte, y nuestros pasos son los de hombres y mujeres muertos caminando. Así como en la ficción están los llamados "zombis", que son muertos vivientes, nosotros vivimos en la realidad inversa: los vivos murientes.
Estamos vivos, pero estamos muriendo. Dios declara que el hombre está muerto en sus delitos y pecados; hay una sentencia que pende sobre la cabeza de cada ser humano. La paga del pecado es la muerte, y está establecido para los hombres que mueran una sola vez y, después de esto, el juicio. Bien decía el poeta: "No son muertos los que en dulce calma la paz disfrutan de una tumba fría; muertos son los que tienen muerta el alma y viven todavía".
Dios no quiere la muerte del que muere; Él desea dar cosas permanentes y eternas. Por eso vino al mundo para morir en lugar de los pecadores. Jesús no murió por sus ideales, no lo ejecutaron por un complot político, ni lo hizo para enseñarnos cómo hay que morir. Jesús, en la cruz, cargó sobre su cuerpo el pecado de todos los hombres y mujeres de todos los tiempos, y recibió el castigo que merecíamos pagar nosotros.
Sus pasos hacia el lugar de ejecución no eran los de un hombre muerto caminando, sino los del Dios vivo caminando, pues la tumba no lo pudo retener y resucitó con poder al tercer día. Hoy, Él puede dar vida eterna a todo aquel que confía solamente en Él.
¿Eres uno de aquellos que experimentan la abundancia de la vida eterna? ¿O eres un hombre muerto caminando? Que este sea el día en que esos pasos dejen de escucharse. Amén
🖋️ HAG