🔊📖🐔 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Martes, 28/4/2026
Serie: LA FE QUE DEJA MARCAS 👣
EP5-BERNABE
Hola, buenos días. ¿Qué tal? ¿Cómo te va? Dios te bendiga. Estamos tomando una serie de estudios que tienen que ver con las marcas que dejan los hombres y las mujeres de fe en la Biblia. Y en esta mañana vamos a hablar acerca de Bernabé. Bernabé fue un hombre de Dios. Ahora, él no escribió ninguna carta, él no hizo milagros que se han registrado en la Biblia, pero, sin embargo, Bernabé hizo un ministerio tremendo. El 50% del Nuevo Testamento prácticamente existe, porque este hombre decidió creer en personas y en lo que Dios podía hacer en la vida de otros. Así que ustedes se acuerdan tal vez la historia de Saulo de Tarso, alguien con un pasado realmente feo, alguien con mala fama, una persona que de repente en la iglesia primitiva mató cristianos, Y la verdad que cuando él se convierte, dice Hechos 9, 26, que él quiso, cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese realmente un discípulo.
Se dan cuenta cuando llega Pablo o Saulo de Tarso a la iglesia, cuando llega, nadie lo quería recibir porque lo tenía miedo. Ahora allí aparece Bernabéu. porque dice el verso 27 que Bernabé tomándole lo trajo a los apóstoles y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino y el cual le había hablado y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús y estaba con ellos en Jerusalén y entraba y salía. Y ahí vemos a este hombre Bernabé que ve lo que Dios hizo, pero no ve lo que el hombre fue. Y es tremendo esto, porque encontramos a un hombre, Bernabé, que creía en las personas, que creía en lo que Dios podía hacer en una persona. Muchas veces, hermanos, no podemos siquiera darnos cuenta de todo lo que Dios puede hacer en una persona. Tal vez una persona que está. en el mundo de las drogas, una persona que está equivocada, una persona que ha fracasado en la vida, tal vez solamente miramos su pasado, miramos su prontuario, pero no llegamos a ver lo que Dios puede hacer, Bernabé era un hombre de esto, Bernabé se llama hijo de consolación su nombre real era José, pero él Se le llamó así todos aquellos que los apóstoles le llamaron hijos de consolación, porque era una persona que veía a las personas como Dios la veía. Ahora, qué tremendo que Bernabé vio a Pablo lo que Dios hizo en él y lo que podía hacer en él. Pero también Bernabé, encontramos acá ya en el capítulo 11, que Bernabé celebra el éxito de otros.
Quizás hoy en nuestras iglesias, muchos tal vez por egoísmo, por envidia, por crítica, en lugar de aplaudir el éxito de otros o celebrar el éxito de otros, lo que trata es siempre de opacar a los demás. Pero fíjense allí en el capítulo 11, en el verso 22, dice que llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaban en Jerusalén. O sea, Había gozo, había un avivamiento allí en Antioquía. Llegó la noticia de Jerusalén y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. Este, cuando llegó y vio la gracia de Dios, se regocijó y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor, porque era un varón bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, y una gran multitud fue agregada al Señor. Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo y hallándole lo trajo a Antioquía. Es tremendo, había un gran avivamiento y Bernabé se gozaba en esto que estaba pasando y no solamente que se gozó, sino que se alegró tanto que fue a buscar a Saulo para meterlo en este avivamiento. Él no competía con lo que estaba pasando Él no estaba diciendo esto tenía que pasar porque yo estaba predicando Él no dijo eso, él no estaba compitiendo Él estaba alegre por lo que estaba pasando en la obra de Dios Bernabé tenía todo para ser celoso. Él era el conocido.
Pablo era uno nuevo. Pero entienda algo, el reino avanza cuando yo empujo a otros. Eso es tremendo. Bernabé no tenía inseguridad. Si tu amigo predica mejor, si tu compañero lidera el grupo, si otro tiene el testimonio, te gozas con él. ¿Por qué? Porque no sos vos, sino que es el reino de Dios. Es Dios el que está obrando y el Señor Jesucristo que está formando su iglesia. Pregunto, ¿a quién podés ir a buscar a Tarso para poder traerlo y meterlo en la iglesia y que juntos se puedan gozar de lo que Dios está haciendo? Bernabé también nos deja un ejemplo tremendo.
Allí en el capítulo 15, verso 36, después de algunos días Pablo dijo a Bernabé, volvamos a visitar a los hermanos de todas las ciudades en que ha anunciado la palabra para ver cómo están. Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan Marcos, el que tenía por su nombre Marcos. Pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo a aquel que había apartado de ellos, desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. hubo tal desacuerdo entre ellos que se separaron el uno del otro Bernabé tomando a Marcos navegó a Chipre y Pablo escogiendo a Silas salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor es tremendo este parte, es duro también porque hubo una separación, pero sabés una cosa, Pablo dijo vamos a las misiones, pero no lo llevemos a Juan Marcos porque él nos abandonó ¿y qué querés que nos abandone otra vez? ahora, ¿qué sucedió? Bernabé dijo llevemos a Juan Marcos Bernabé no suelta al que falla. Bernabé era un hombre que tenía misericordia. Tal vez Pablo tachó a Marco diciendo es alguien que fracasó y no queremos que vuelva a pasar lo mismo. No nos es útil para el ministerio. Sin embargo.
Bernabé dijo «Una caída no es el final». Él lo levantó. Gracias a Bernabé hoy tenemos el Evangelio de Marco, porque todos tenemos a un Juan Marco. Él la dejó, se enfrió, te falló, no importa, pero la marca que nos deja Bernabé es que él da segundas oportunidades. y ojalá hermano que tengas en tu corazón este corazón misericordioso de Marco, al final ¿qué pasó? Pablo le escribe y dice trae a Marco porque me es útil para el ministerio, ¿qué había pasado? Bernabé se tomó ese tiempo para discipular a Juan Marco y ponerlos otra vez en el carril ese Bernabé y ojalá tomemos el ejemplo que él nos deja para nuestra vida y para nuestro ministerio, un hombre que no suelta al que falla, era un hombre que celebra los éxitos de otros también, no es celoso de eso, pero es un hombre también que mira lo que Dios puede hacer y no lo que el hombre puede hacer.
Que Dios te bendiga.
🖋️ Miguel Cabrera