🔊📖🐔 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Lunes, 18/5/2026
Serie: Bajo los arboles 🌳
EP#4 Debajo del árbol de Cambios
📖 Lectura: Lucas 19:1-10
Hoy quiero presentarte un nuevo árbol de la biblia: es una higuera especial. Es un árbol de gran resistencia física. Su madera es muy duradera, los egipcios la usaban para hacer sarcófagos que han permanecido por miles de años. Su tronco es grueso, pero corto, lo que te permite subirte a él con gran facilidad. Produce higos pequeños y amargos. En su estado natural NO SE PUEDEN COMER, pero existe un secreto milenario que transforma esos frutos. Si el higo es punzado o raspado con un hierro, el gas etileno que tienen dentro, se escapa, permitiendo que el higo se vuelva dulce rápidamente. Esto, también le ayuda al fruto a madurar y a volverse más grande. Para los curiosos les diré, que Amós el profeta, se describía a sí mismo como un “Pinchador de Higos” de hecho, él dice que de esta profesión lo ha llamado Dios a volverse profeta a tiempo completo.
El árbol en cuestión también es conocido como Sicómoro. Y en Jericó se ve que habían algunos por el camino. Un día Jesús se acerca a la ciudad. Viene rodeado de multitudes. Su fama ha crecido y todos quieren un poco de él. Algunos, buscan un milagro, otros vienen por la comida. Ciertos otros quieren escuchar palabras de vida. En la ciudad se encontraba un pequeño hombre que era un gigante de los negocios: se había vuelto jefe de los cobradores de impuestos de la región. Tan rico como odiado, seguro habría escuchado hablar de este nuevo maestro que recorría el país. Intentó verlo, pero él era demasiado pequeño y la multitud era demasiado grande. Zaqueo piensa que viéndolo, aunque sea, será suficiente. Así que decide treparse al árbol. Zaqueo se encontraría con el gran maestro de la ley, y él sin dudas la había quebrantado. Lleno de vergüenza, trata de camuflarse entre las hojas. Hay otros dos en la biblia, que llenos de vergüenza buscan taparse con hojas de higuera… ¿los recuerdas? Son Adán y Eva. Pero este encuentro extraordinario, está marcado por el cambio del corazón. Jesús se detiene cuando llega al lugar en el que se encuentra el árbol y mira para arriba. Su mirada atraviesa las hojas, la vergüenza, la culpa y se encuentra con los ojos de un pequeño Zaqueo que lo contempla con esperanza. ¿Cómo habrá sido la voz de Jesús? Me imagino que todos hicieron silencio al ver la escena. Jesús dice “Zaqueo, baja enseguida de ese árbol, porque HOY debo hospedarme en tu casa” El nombre de Zaqueo significaba lo opuesto a su reputación. Zaqueo viene de una raíz que significa ser transparente o limpio, ser inocente. Quiero llevarte a la escena porque Jesús llama las cosas que no son como si fuesen. Mientras todo el mundo llamaba a este hombre por sus errores, Jesús le llama por lo que está a punto de ser: LIMPIO/ INOCENTE. El domingo, mi amigo Julio compartió en la cena “El enemigo conoce tu nombre, pero te llama por tu pecado, pero Jesús conoce tu pecado, pero te llama por tu nombre”
Zaqueo baja apresurado del árbol y recibe a Jesús en su casa. Un gran cambio se produce en su corazón. Jesús no entra solo a su hogar, entra a su vida, atraviesa su corazón. La vergüenza y el arrepentimiento de este hombre se transformaron en el perdón de pecados. Jesús pagaría en la cruz la deuda enorme que él tenía con Dios. Pero las deudas de la tierra debía pagarlas él mismo: así que puso manos a la obra. En medio de la cena su corazón ahora transformado dice: “Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más”
Este árbol de Higos amargos ha sido pinchado y raspado y ahora produce un fruto dulce y eterno de salvación. Este sicómoro representa el cambio radical que ocurre en el alma de quienes dejan entrar a Jesús en sus casas. No alcanza con la vergüenza, no alcanza con el arrepentimiento: debes dejar entrar a Jesús. No alcanza con sólo verlo de lejos querido amigo, él debe transformar tu alma. Debe perforar las partes amargas y transformarte en un fruto maduro y dulce para su gloria.
Todos queremos ocultar nuestra miseria y vergüenza. Quizás entre hojas de religión o de engaño. Quizás entre hojas de apatía o indiferencia. Nuestra vida no dará el fruto, el resultado dulce que esperamos, hasta que no lo dejemos obrar a Él. Bájate del árbol que tapa con sus hojas tu vergüenza. Bájate del árbol desde donde sólo puedes verlo a la distancia, y camina con él hasta tu casa hoy mismo.
📲 FRASE DEL DIA: Bájate del árbol que tapa con sus hojas tu vergüenza. Bájate del árbol desde donde sólo puedes verlo a la distancia, y camina con él hasta tu casa hoy mismo.
🖋️ Rocio Delgado