🔊📖🐔 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Viernes, 15/5/2026
Serie: Bajo los arboles 🌳
EP#3: -Bajo un Árbol de Intimidad
Lectura: Juan 1:35-51
Esa mañana se levantó angustiado. Todas las promesas que siempre estuvo esperando que se cumplan, parecían desvanecerse en un horizonte inalcanzable. En medio del dolor que sentía en su pecho, hizo lo que solía hacer. Un poco por costumbre, un poco porque lo animaba, Natanael caminó hacia la gran higuera donde pasaba sus mañanas. Allí iba a desnudarse un poquito de todo lo que tapaba su fe. Allí, en plena soledad y sin nadie que lo vea, lloraba como un niño frente al Padre. Esta vez, arrodillado y con sus dos manos tomando la corteza del gran tronco dudó en silencio. “¿Será que no me ves?” “¿Será que no me cumplirás tu promesa?” Rompió en llanto y eso fue todo lo que su corazón dijo. A simple vista, sólo las hojas de aquel gran árbol habían visto su actitud. Sólo el suelo que lo sostenía había presenciado sus lágrimas. Sólo el aire que lo rodeaba sintió su corazón galopando a toda velocidad. Pero esa tarde su vida cambió para siempre. Felipe lo guía a encontrarse con El Salvador. Jesús le dice dos frases. Pero la segunda desarmó todas sus dudas y derritió su corazón.
“Cuando estabas debajo de la higuera, TE VI”
Natanael supo en ese instante a donde habían ido a parar todas sus lágrimas. Reconoció en ese momento que quien le venía escuchando por años, estaba parado junto a él. Se regocijó TANTO que ya no le importaba lo prometido. Estaba frente al creador mismo. Él era la promesa cumplida.
“Quien a Dios tiene, NADA le falta... Porque sólo él BASTA”
Déjame decirte que el vio tu dolor. Ahí, donde dijiste aquella oración que te rompía de solo decirla. Ahí, cuando te encerraste en el baño para que nadie escuchara tus súplicas. Ahí, cuando te preguntaste con bronca “¿Por qué de nuevo a mí?” Ahí, donde todo lo que oías como respuesta era NO tras NO tras NO. Ahí. Déjame decirte que Él te vio ahí. Y Él cumple sus promesas. Pero Él quiere ser más que eso. Él quiere ser tu todo. Te aseguro que si lo tenés a él: ¡SÓLO ESO BASTA! ¡Padre bendito! Gracias por escuchar cada clamor. Gracias por la promesa de enjugar cada lágrima que alguna vez derramé. Gracias por estar en cada lugar recóndito de los que usamos para hablarte. ¡Gracias por ofrecernos tu salvación perfecta!
¿Sabías que la higuera es el primer árbol mencionado por nombre en la biblia? En Genesis capítulo 3, justo después de la caída de Adán y Eva ellos se llenan de vergüenza, porque se dan cuenta de que están desnudos, así que toman hojas de este árbol y se hacen un delantal para cubrirse. Imagina la vista desde la higuera. Las caras de confusión, los corazones agitados. El mundo ya no volverá a ser como antes y ¡ellos quieren taparlo con hojas de higuera! ¿Cuánto puede durar ese esfuerzo? ¿En cuantas horas se marchitarán estas hojas? Incluso así, cubiertos de hojas, Dios podía verlos. Y puede verte hoy donde estas y de la manera en que te encuentras. Sabe que no hay cantidad de hojas en el mundo que puedan cubrirte.
Todos nos paramos debajo de este árbol, algunos llenos de vergüenza, queremos cubrirla con hojas: engaños y apariencias, tradiciones, religión, buenas costumbres, pero cada hoja se marchita pronto. Cada hoja cae eventualmente y descubre nuestra miseria, nuestra vergüenza, nuestro mundo quebrantado. La invitación a quitarnos las hojas de higuera sigue en pie: un llamado a sincerarnos en oración. A reconocer nuestras faltas y a alinear nuestro corazón con el de Dios. Que, en este día, como Natanael, podamos aceptar la invitación a acercarnos a Jesús y vivir una vida de intimidad con él.
📲 FRASE DEL DIA: “Quien a Dios tiene, NADA le falta... Porque sólo él BASTA”
🖋️ Rocio Delgado